martes, 11 de agosto de 2015

Dial M for murder (Crimen perfecto, La llamada fatal, Con M de muerte) – 1954

Argumento: El ex astro del tenis Tony Wendice (Ray Milland) contrata a C. A. Swann (Anthony Dawson), un antiguo conocido, para que asesine a su esposa Margot (Grace Kelly) cuando descubre que ésta tiene un romance con un autor de novelas de misterio llamado Mark Halliday (Robert Cummings).-

Como mencioné en la presentación de este blog, La llamada fatal fue la primera película de Mr. Hitchcock que vi en mi vida, cuando tenía ocho o nueve años. Desde entonces me gusta mucho, la vi decenas de veces siempre con el mismo interés y siento por ella un afecto especial.-

El guión fue adaptado por el propio autor de la obra de teatro en la cual se basa la película, Frederick Nott, y tiene una estructura brillante. La película completa dura tan sólo 88 minutos y en exactamente 2 minutos y quince segundos nos cuenta todo lo que debemos saber sobre los tres personajes principales sin una línea de diálogo: Margot y Tony tienen un matrimonio apacible, ella lee en el periódico sobre la llegada de Mark a Londres y enseguida la vemos besándolo apasionadamente en su departamento. Punto, ahora podemos pasar de lleno al desarrollo de la trama. La película tiene algunas otras secuencias en las cuales recuerda al cine mudo pero esencialmente depende de su abundante diálogo. Al igual que en Rope (La soga), aquí no hay persecuciones de autos, caídas desde lo alto de monumentos conocidos o tormentas que amenacen con hundir un pequeño bote, sino sólo personajes hablando y sin embargo la tensión no decae en ningún momento gracias a tres aspectos fundamentales: los giros del guión, la calidad estética de la película y las interpretaciones de los actores.-

En cuanto al primero de estos aspectos, en La llamada fatal encontramos uno de los McGuffins más insustanciales de la filmografía de Mr. Hitchcock: todo gira en torno a una carta que Mark envió a Margot y por la cual Tony se obsesiona, pero nunca se nos explica qué dice, porqué es tan significativa para todos. Por otro lado, nuestra moral vuelve a ser manipulada como en otras películas de Mr. Hitchcock al hacérsenos tomar partido por Tony: al principio de la película lo compadecemos por la infidelidad de su esposa, luego lo admiramos por su astucia, más tarde nos angustiamos por él cuando sus planes parecen a punto de desbaratarse por simples imprevistos (tales como un reloj parado o una cabina telefónica ocupada que amenazan con impedir que dé la señal convenida a Swann) y por último casi esperamos que pueda salirse con la suya. Tony es, sin dudas, el personaje más atractivo de la historia seguido de cerca por el Inspector Hubbard (John Williams), uno de los pocos policías brillantes en la obra de Mr. Hitchcock. La presentación de Swann también hace que, de alguna manera, nos pongamos de su lado: primero se nos presenta como un tipo casi simpático, luego parece ser un villano ideal para ejecutar el plan de Tony pero en definitiva lo hace todo mal y cuando finalmente muere tras su lucha con Margot, por poco no sentimos pena por él.-

Cuando Margot es acusada por el homicidio de Swann (el Inspector Hubbard no cree que lo haya matado en defensa propia sino, a causa del montaje que Tony hace en la escena del crimen, porque Swann estaría chantajeándola con mostrarle a aquél la carta de Mark), Mr. Hitchcock vuelve a utilizar un recurso que ya había probado en Spellbound (Recuerda, Cuéntame tu vida): evita mostrarnos el desarrollo del juicio y se limita a filmar a Margot en primer plano, enfrentando las preguntas del fiscal y la sentencia del juez mientras la iluminación cambia dramáticamente. Esto logra que no distraigamos nuestra atención del punto central de la historia, que es la trama tejida por Tony para librarse de su esposa.-



Respecto a la estética de La llamada fatal, hay varios puntos interesantes a tener en cuenta. Por un lado, esta es la tercera película en colores del director y creo que aquí por primera vez Mr. Hitchcock realmente domina la técnica de la mano de su director de fotografía Robert Burks. Los colores son muy ricos e intensos y tanto los actores como los elementos de utilería se “despegan” del fondo neutro del departamento en el cual transcurre casi toda la acción. Hay además un uso muy específico del color en el vestuario de Grace Kelly, como el director explicó en su diálogo con M. Truffaut: durante su desayuno con Tony, Margot lleva un salto de cama rosa pálido. En la escena siguiente, dedicada a su encuentro con Mark, su vestido es rojo brillante y a partir de allí (a excepción del camisón blanco y celeste que usa la noche del intento de asesinato) sus ropas son cada vez más oscuras hasta llegar al atuendo gris oscuro que viste cuando es acusada y condenada por el homicidio de Swann.-

Otro aspecto de interés en relación a la estética es que esta película fue filmada en 3D como parte del esfuerzo de los estudios por atraer al público a las salas de cine durante los años ’50, cuando la televisión comenzó a representarles una seria amenaza económica (ese es el motivo por el cual algunas ediciones en DVD incluyen un intermedio: el mismo era utilizado por los exhibidores para recargar los proyectores en vistas de que el sistema 3D utilizaba los dos aparatos que los cines solían tener para pasar, alternadamente, los distintos rollos de película). Si bien en su momento se estrenó en la mayoría de las salas en forma convencional, y esa es la forma en la cual la vemos en DVD, no por ello se pierde el interés en la película. Lo que queda, una vez perdida la tercera dimensión, son encuadres aún interesantes que invitan al espectador a involucrarse con la acción: cuando Margot estira su brazo hacia nosotros para tomar las tijeras o cuando el inspector Hubbard resuelve el misterio mostrando una pequeña llave, nos sentimos tentados a estirarnos en el borde de nuestro asiento para tocar la pantalla.-

Finalmente, para mantener nuestra atención Mr. Hitchcock recurre a encuadres y movimientos de cámara siempre atractivos. Mi plano favorito es aquel durante el cual Tony explica a Swann cómo debe proceder la noche del crimen. Para ello el director utiliza un recurso del que ya se había valido en Rebecca (Rebeca, una mujer inolvidable) y en Rope pero con una variante: en aquellos casos se nos “mostraba” el desarrollo de un crimen ya cometido; en este, la descripción de Tony nos permite comparar su plan con la realidad y luego, por si hubiéramos olvidado algún detalle, recibimos un recordatorio resumido en la escena en la cual Mark intenta diseñar una defensa para Margot. Ese plano es además un nuevo ejemplo de un director que coloca la cámara en el único lugar posible, siempre con fines narrativos y nunca meramente caprichosos: la ubicación cenital permite a Mr. Hitchcock abarcar todo el salón del departamento sin cortar hasta que necesita producir un efecto dramático.-

El último de los aspectos fascinantes de La llamada fatal es la interpretación de sus actores. Ray Milland compone un villano encantador, como corresponde a un auténtico film hitchcockiano. En el colmo de la civilidad, justo cuando está a punto de ser detenido por el intento de homicidio de su esposa ofrece tragos para todos. Donald Spoto en su excelente libro “The art of Alfred Hitchcock. Fifty years of his motion pictures” señala que La llamada fatal es una suerte de secuela de Strangers on a train (Pacto siniestro, Extraños en un tren) en el sentido en que aquí tenemos una versión de mayor edad de Guy Haines y Miriam. Creo que es una interpretación interesante, pero tiendo a pensar que Margot no es como Miriam, sino como Anne Morton, es decir que es más parecida a la sofisticada dama de sociedad con la cual Guy espera casarse que a su vulgar primera esposa. Por algunas facetas de su relación que señalé en la entrada correspondiente, puedo imaginar a Anne Morton enamorándose de alguien más y a Guy confiando en que otro hombre se deshaga de ella en su lugar… Volviendo a La llamada fatal, aquí podemos ver a Grace Kelly en su primera colaboración con Mr. Hitchcock (seguirán dos más inmediatamente después), bellísima y elegante como sólo ella lo era y manejando un gran abanico de emociones en su corta aparición en pantalla. Robert Cummings completa el triángulo en su segundo trabajo para el director. Algunos críticos opinan que no hay forma de que Grace Kelly hubiera preferido a Cummings por encima de Milland, yo no sé si coincido pero sí creo que la actuación de aquél es superior cuando se entusiasma por resolver el misterio que cuando intenta ser un amante enamorado. John Williams en el rol del Inspector Hubbard está simplemente brillante, sin ocupar demasiado lugar casi se “roba” la película y Anthony Dawson, con lo poco que aparece, deja una imagen perdurable y se muestra, como mencioné más arriba, tanto agradable como amenazante.-

El cameo de Mr. Hitchcock puede verse en una foto colgada en la pared del departamento de los Wendice y que Tony le muestra a Swann durante su encuentro (en alguna medida, es el cameo más largo de todos).-


La llamada fatal fue editada en Argentina en un DVD de precio accesible pero no muy cuidado. Yo recomiendo una versión importada que fue lanzada a la venta individualmente y también como parte integrante de un box set llamado The signature collection. El conjunto se completa con Foreign correspondent (Enviado especial), Mr. and Mrs. Smith (Matrimonio original), Suspicion (Sospecha), Stage fright (Pánico en la escena, Desesperación), Strangers on a train (Pacto siniestro), I confess (Yo confieso, Mi secreto me condena), The wrong man (Falso culpable, El hombre equivocado) y North by Northwest (Con la muerte en los talones, Intriga internacional). La calidad de la imagen y del sonido es excelente, al igual que la de los subtítulos en español. El DVD se completa con dos documentales muy interesantes pero sin subtítulos en español, uno sobre la realización de la película y otro sobre el cine en 3D de aquellos años.-

2 comentarios:

  1. ... Hace tan solo unos días la echaron por un canal de televisión y me quedé irremediablemente enganchada a ella. Así que la tengo muy reciente. Te leo y asiento. Por cierto... ¿verdad que Hitchcock era uno de los mejores directores filmando besos? Y otra cosa, lo que hacen las imágenes míticas y perdurables..., como muy bien explicas, Hitchcock filma muchísimas escenas muy interesantes en la película, sin embargo la que yo retenía en mi memoria era la del intento de asesinato y las tijeras...

    Beso hitchcockiano
    Hildy

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    1. Acá también la dan cada cierto tiempo por televisión... a las 4 de la madrugada. Me parece que eso revela la impresión general que hay sobre esta película frente a otras más imponentes como por ejemplo "Para atrapar al ladrón" que sí suelen pasarla en horarios centrales. Sin embargo, como dije, a mí me parece una gran película.-
      La escena de las tijeras es muy impresionante, a mí me resulta casi tan angustiante como la de la violación en "Frenesí", es muy explícita y te hace sentir impotente por no poder hacer nada. Otro momento que me gusta mucho, además de ese, es muy chiquitito, es una toma en la cual Tony está arrodillado junto al cuerpo de Swann revisando sus bolsillos y la cámara gira lentamente sobre su eje y se encuentra con Margot buscando algo en su cartera ("¡se va a dar cuenta de que falta su llave!" pienso inmediatamente). Es un detalle casi tonto pero siempre me llama la atención la forma en la que Hitchcock encontró cómo dar tanta información junta en un sólo plano.-
      No lo he buscado, pero estoy segura de que alguien debe haber subido a YouTube una seguidilla de los mejores besos hitchcockianos (creo que en mi lista de favoritos estaría el de Cary Grant y Eva Marie Saint en el tren de "Intriga internacional" y por supuesto aquel del teléfono en "Notorious"). Truffaut cuenta que algo así se exhibió en un homenaje que hicieron al matrimonio Hitchcock en los '70 y debe ser una maravilla de ver...
      Un beso grande (sin tijeras), Bet.-

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