domingo, 23 de noviembre de 2014

Suspicion (Sospecha) – 1941


Argumento: Lina (Joan Fontaine), una joven de familia acaudalada se casa con Johnnie Aysgarth (Cary Grant), un hombre de mala reputación al que acaba de conocer. Recién llegados de la luna de miel, Lina descubre que su marido tiene graves problemas de dinero. Con el paso del tiempo y el agravamiento de su situación, el carácter de Johnnie se vuelve más sombrío y amenazante y Lina empieza a sospechar que su marido intenta asesinarla para cobrar su seguro de vida.-

Luego de filmar Mr. and Mrs. Smith, Mr. Hitchcock vuelve a su elemento natural con Suspicion. Esta es una película típicamente hitchcockiana, cargada de misterio – no exactamente suspenso, a mi entender – y con pinceladas de romance y humor. Es además, como tantas otras películas de Mr. Hitchcock, un ensayo acerca de las relaciones de pareja. Como se ha señalado frecuentemente, Mr. Hitchcock no sólo era el maestro del suspense, sino también del romance. En Suspicion Lina se precipita a casarse con Johnnie, ignorando las señales de alerta que se encienden a su alrededor. Esto siempre es un error en la filmografía de Mr. Hitchcock y ninguna protagonista debería esperar nada bueno de ello. En el caso de Lina, su ignorancia acerca del carácter de su marido la lleva a desconfiar de él y el precio que deberá pagar será el temor y la ansiedad que le genera el creerse casada con un asesino.-

El comienzo de la película es interesante: el sonido se anticipa a la imagen mientras el tren en el que viajan nuestros protagonistas atraviesa un túnel. Esta decisión de Mr. Hitchcock no es caprichosa o solamente estética, sino que se presenta como una metáfora de la incapacidad de Lina de ver a Johnnie tal cual es. Habiéndolo conocido en la oscuridad, permanecerá simbólicamente en ella hasta el último minuto de película. Como espectadores seguimos su punto de vista y sólo descubrimos la verdad cuando Lina lo hace. Es por ello que entiendo que esta no es una película de suspenso, sino de misterio conforme la distinción que el propio director realizó en su diálogo con François Truffaut (hice una muy breve referencia al tema en mi comentario a Murder! – Asesinato).-

La estética durante el resto de Suspicion acompaña al desarrollo de la trama: el primer acto es abordado con una fotografía clara y la música es sentimental, casi parecería una película romántica si no fuera por algunas pinceladas que nos insinúan el tono que las cosas adquirirán después. A partir del segundo acto, a medida que Lina empieza a descubrir algunos aspectos de la verdadera naturaleza de su marido y a imaginar el resto, las sombras en los escenarios se intensifican. Llama particularmente la atención la sombra en forma de telaraña que se proyecta sobre la puerta de entrada y la escalera principal: desde el momento en que Lina descubre que su marido perdió su trabajo por haber cometido una estafa, esta sombra será cada vez más oscura y extensa hasta llegar a ocupar toda la pantalla en la toma más famosa de esta película, que es aquella en la cual Johnnie lleva un vaso de leche a su esposa atravesando el recibidor en penumbras (quienes hayan visto High anxiety – Máxima ansiedad – la parodia/homenaje que Mel Brooks dedicó a Mr. Hitchcock recordarán una sombra similar en el despacho de la Enfermera Diesel, con perdón por la digresión).-

Respecto a los personajes, Lina se inicia a la vida sentimental empujada por la imagen de “solterona” que le devuelven sus padres (Sir Cedric Hardwicke y Dame May Whitty). Cuando comienza la película se muestra muy reprimida, aunque Johnnie – con mejor criterio que Lina a la hora de juzgar a las personas – advierte su belleza y osadía más allá de lo que la propia protagonista ve en sí misma. A partir de la declaración de amor de Johnnie, Lina florecerá y demostrará su gran carácter y dignidad, todo lo cual no será sin embargo suficiente para controlar su imaginación puertas adentro de su matrimonio. Johnnie, por su parte, tiene un gran rango de aristas en su personalidad: mayormente es infantil, pero también puede ser siniestro, divertido y, por momentos, casi demasiado sexy para una película de 1941. Estas características de ambos personajes se deben en gran medida, por supuesto, a la habilidad de los actores que los encarnan y a ello me referiré más adelante.-

Los personajes secundarios completan el panorama de manera impecable. Beaky (Nigel Bruce), el amigo de Johnnie, introduce la cuota de humor, además de ser un personaje querible por el cual nos interesamos, y por ello tememos por él junto a Lina cuando todo hace sospechar que Johnnie intentará asesinarlo. Isobel (Auriol Lee), la autora de novelas policiales, sirve como disparador para las inquietudes de Lina e introduce muy calladamente un elemento lateral: la escena en la cual Lina y Johnnie van a cenar a la casa de Isobel nos presenta al hermano de ésta y a un personaje femenino vestido y peinado de forma masculina. Nunca se aclara quién es esta mujer, pero es muy posible y casi evidente que es la pareja de Isobel. Para la industria cinematográfica de 1941 era absolutamente inadmisible presentar una relación homosexual pero, como ya sabemos, a Mr. Hitchcock le gustaba empujar los límites insinuando lo prohibido a través de personajes y situaciones ambiguos…

Mencioné anteriormente el trabajo de los actores en Suspicion y aquí debo decir que una de las cosas que descubrí escribiendo este blog es que en muchos casos mi recuerdo sobre una película o un actor no coincide con la opinión que tengo luego de un visionado actual. Ello evidencia algo obvio, tal como es el hecho de que nuestros gustos y percepciones cambian con el tiempo (y es que llevo muchos años de relación con la mayoría de estas películas), pero también algo inesperado para mí: escribir sobre cine es un exigente ejercicio de introspección, que obliga a mirar las películas desde un lugar diferente, mucho más atento y activo, aún cuando esté viendo un film de cualquier otro director. Hago este paréntesis para reivindicar a Joan Fontaine. Desde ese lugar diferente he descubierto que su trabajo en sus colaboraciones con Mr. Hitchcock me gusta mucho más de lo que recordaba. Siempre tuve la impresión de que sus interpretaciones eran bastante insípidas y ya tuve oportunidad de enmendarme en mi comentario a Rebecca (Rebeca, una mujer inolvidable). Pues bien, aquí vuelve a sorprenderme con su solvencia y dominio de sí misma. Su personaje está permanentemente obligado a disimular sus reacciones y esconder sus suposiciones y Fontaine cumple con ello brindando una actuación contenida, lejos de la sobreactuación en la que a veces incurría en Rebecca. En cuanto a Cary Grant, aquí sí reafirmo una y mil veces: ¡qué gran actor! En Suspicion ofrece todo aquello que Mr. Hitchcock le pide y demuestra que no sólo puede interpretar a un personaje agradable y seductor sino también a un villano temible. Lamentablemente, Mr. Hitchcock no pudo filmar el final que quería, en el cual Johnnie efectivamente era un asesino, pero eso no torna en inconsistente la actuación de Cary Grant: después de todo, se trata del punto de vista de Lina…

Para los roles secundarios, Mr. Hitchcock recupera a un grupo de actores con los que ya había trabajado: Nigel Bruce y Leo G. Carroll de Rebecca, Dame May Whitty de The lady vanishes e Isabel Jeans de Easy virtue (en el rol de Mrs. Newsham, la dama un tanto maliciosa que revela a Lina que vio a Johnnie apostando).-

El cameo de Mr. Hitchcock puede verse despachando una carta en la vía pública en la escena en la cual Lina encuentra a Mrs. Newsham al salir de la librería.-

Suspicion fue editada en DVD en Argentina, en una triple presentación junto a The lady vanishes (Alarma en el expreso, La dama desaparece) y The man who knew too much (El hombre que sabía demasiado, En manos del destino) de 1956. La calidad de la imagen y el sonido es bastante buena y los subtítulos no son perfectos, pero sí correctos. En lo personal prefiero la versión importada que integra un box set llamado The signature collection. El conjunto se completa con Foreign correspondent (Enviado especial), Mr. and Mrs. Smith (Matrimonio original), Stage fright (Pánico en la escena), Strangers on a train (Pacto siniestro), I confess (Yo confieso, Mi secreto me condena), Dial M for murder (Crimen perfecto, La llamada fatal), The wrong man (Falso culpable, El hombre equivocado) y North by Northwest (Con la muerte en los talones, Intriga internacional), aunque también se puede conseguir la misma edición de Suspicion en forma individual. La calidad de la imagen y del sonido es excelente y los subtítulos en español muy correctos. El DVD además incluye un documental sobre esta película, muy interesante aunque no está subtitulado.-

2 comentarios:

  1. No sabría decir cuál de las rubias (o de cabellos claros, castaños) hitchcocknianas aprecio más. Y aunque efectivamente Joan Fontaine tanto en Rebeca como en Sospecha está perfecta en sus composiciones, creo que mi primer puesto, antes incluso que Grace Kelly, se lo doy a Ingrid Bergman que protagonizó una de las películas de Hitchcock que más me gustan, Encadenados. Y qué decir de Cary Grant, sí, sus héroes hitchcockianos los adoro y están llenos de matices. Me hipnotiza (y enfada) su personaje en Encadenados y me lo paso de maravilla con él en Con la muerte en los talones...

    Besos
    Hildy

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ay qué difícil elegir al héroe y la heroína favoritos! Sin dudas Ingrid Bergman era una actriz impresionante, muy poderosa y muy hermosa pero Grace Kelly también tenía lo suyo... Aunque puestos a escoger, seguramente me quedaría con Bergman. Y coincido también en elegir a Cary Grant, quien representa la síntesis de todos los héroes hitchcockianos previos (desde Ivor Novello a Derrick de Marney) y de los que vendrán. Con todo mi respeto a James Stewart, creo que Grant es el protagonista que me gustaría ver en TODAS las películas de Hitchcock...
      Besos, Bet.-

      Eliminar