jueves, 18 de junio de 2015

Under Capricorn (Atormentada, Bajo el signo de Capricornio) – 1949

Argumento: En 1831 Charles Adare (Michael Wilding), primo del Gobernador de Nueva Gales del Sur (Cecil Parker), llega a Sidney y conoce a Sam Flusky (Joseph Cotten), un ex convicto que ha hecho fortuna. Flusky está casado con Lady Henrietta (Ingrid Bergman), antigua conocida de Charles, quien se ha vuelto una alcohólica. Charles se dispone a ayudarla en su recuperación, enamorándose de ella.-

Under Capricorn es una de las películas menos conocidas y tal vez menos apreciadas de Mr. Hitchcock. Como en otros casos, no contribuyó a su gloria el tratamiento que el director le dio en su diálogo con M. Truffaut: fue un fracaso financiero que terminó de hundir la productora independiente creada por Mr. Hitchcock (Transatlantic Pictures), la historia no termina de ser interesante y es una película de época, lo cual no se le daba bien al director. No obstante todo ello, en cuanto uno se sobrepone a la primera impresión y vuelve sobre la película, resulta que está llena de elementos hitchcokianos y de ideas visuales perfeccionadas en relación a intentos anteriores.-

Estéticamente, representa una mejoría frente a Rope (La soga), la película inmediatamente anterior: en primer lugar, la paleta de colores es mucho más rica (el atardecer en el cual Charles y Henrietta comparten confidencias es particularmente hermoso); y en segundo lugar, Mr. Hitchcock vuelve a recurrir a planos secuencia – es decir, tomas continuas que, sin cortes de cámara, acompañan la acción – y a tomas de larga duración ya no para experimentar sino, esta vez, para producir un efecto dramático. Se destacan dos planos secuencia: cuando Charles vuelve a la residencia del Gobernador tras su primer encuentro con Flusky, se dirige hacia el cuarto privado de su primo para encontrarlo dándose un baño mientras dicta cartas a su secretario. En este caso la cámara sigue a Charles mientras éste camina por el pasillo, entra en el cuarto de baño, conversa con su primo y luego se retira. Aquí la continuidad de la imagen nos hace sentir que estamos penetrando un ámbito privado. El segundo plano puede verse pocos minutos después, cuando Charles se acerca a la puerta principal de la mansión de los Flusky. Atraído por los gritos que llegan desde la cocina, Charles camina por la galería exterior, espía por la puerta de la cocina mientras el ama de llaves Milly (Margaret Leighton) golpea a las criadas bajo la mirada del dueño de casa, es descubierto y llevado al vestíbulo por Sam, conoce a los demás invitados a la cena, los acompaña mientras todos toman sus lugares en la mesa y dan las gracias por los alimentos que van a recibir y se sorprende junto con ellos por la llegada de Henrietta. Todo esto está filmado con maestría en una única toma que sigue a los personajes por los distintos salones de la casa y se reposiciona de acuerdo al punto de interés para cada segmento. Sólo encontramos un corte cuando Sam se da vuelta lentamente para descubrir que su esposa, alcoholizada y pobremente vestida, ha bajado al comedor para unirse a la reunión. El corte a los pies descalzos de Henrietta funciona aquí para acentuar la sorpresa de los invitados e inconscientemente nos golpea luego de la fluidez y comodidad de un largo plano.-

En otros momentos de la película, una larga toma ayuda a construir la tensión y emotividad de una escena: cuando Henrietta le cuenta su historia a Charles, la cámara se coloca al servicio de los actores y le permite a Ingrid Bergman ofrecer su monólogo de una sola vez. Lo mismo sucede con otras “confesiones” que se producen en la película, tales como la de Sam ante Charles después de aquella primera cena o la de Milly ante Sam, dada mientras Henrietta está en la mansión del Gobernador.-

Todo este manejo de cámaras requirió (al igual que en Rope) una gran ingeniería en los decorados. Las paredes se abrían o levantaban, los asientos se corrían con o sin actores sentados en ellos, las mesas se dividían para dar paso a la cámara; y según cuenta la leyenda, ello molestó mucho a Ingrid Bergman quien mereció del director la célebre frase “Ingrid, es sólo una película” (el subtítulo de mi blog pretende rendir un mínimo homenaje a esta contestación) aunque esta técnica obedece a algo superior que “sólo una película” y es aquel lema que Mr. Hitchcock expresara a M. Truffaut: el rectángulo de la pantalla debe estar cargado de emoción, aún cuando esto implique una molestia o dos para los actores…

Otro elemento estético que se destaca, aunque no estoy segura de que sea en una buena forma, es el uso de decorados pintados. En las primeras tomas, desarrolladas durante el arribo del nuevo Gobernador, el truco de composición de una imagen a partir de una pintura combinada con un decorado “real” está bastante bien logrado pero aún así es perceptible. Las tomas del exterior de la mansión de los Flusky, en cambio, son totalmente artificiales. La rusticidad del efecto me hace pensar que sólo pudo haber sido intencional y que esas vistas que parecen tomadas de la página de un cuento (¿de princesas o de horror?) tienen por finalidad transportarnos al universo irreal que propone la película.-

Entrando en el análisis del argumento de la película, en Under Capricorn encontramos muchos elementos típicamente hitchcockianos, aún cuando en apariencia estemos frente a un drama de época muy lejano a los temas habituales del director. En primer lugar, Henrietta es una heroína gótica: su amor por Sam la llevó a la destrucción y cuando la conocemos está hundida en la soledad y el alcoholismo, emocionalmente alejada de su marido a quien ama y por quien es amada pero con el cual perdió la conexión y dependiente por completo de un ama de llaves que no le es leal. Sam tampoco la lleva fácil en esta historia: antiguo palafrenero de la familia de Henrietta, huyó con ésta en su juventud (ambos tenían “el diablo en el cuerpo”, según dice el propio Sam) para casarse en secreto, pero este acto de rebeldía sólo acarreó la desgracia para los enamorados. Varios años después, se hizo rico pero no goza del respeto de sus pares, no logra acercarse a la mujer a la que sigue adorando y parece no poder vivir consigo mismo. Sam y Henrietta son objetos de deseo para Milly y Charles respectivamente, pero estas nuevas pasiones resultan desafortunadas para todos. De esta forma, los cuatro personajes involucrados en el cuadrado amoroso tejido por Mr. Hitchcock son desdichados y se degradan a causa de su pasión, volviendo a un tema recurrente en la filmografía del director: el poder destructivo de la pasión. El final de la película parece querer enseñarnos que el amor virtuoso sólo es posible sobre la base del conocimiento y confianza en el otro y que para alcanzarlo debemos ser dignos y superar duras pruebas. El deslumbramiento trivial nunca es algo bueno en el universo hitchcockiano…

Otro elemento que vuelve a aparecer es el del falso culpable y aquí voy a cometer un gran spoiler: tal como descubrimos hacia el final del segundo acto, fue Henrietta y no Sam quien mató al hermano de ésta, crimen por el cual Sam fue condenado y enviado a Australia. En este caso, a diferencia del típico héroe hitchcockiano, Sam no pudo huir de la policía y buscar, con ayuda de su amada, al verdadero culpable porque éste era, precisamente, su amada. Debió entonces cumplir la condena y Henrietta compartió parte del castigo al seguirlo hasta Australia y esperar por él.-

Lamentablemente, como decía al principio, la historia no llega a ser del todo atractiva en su conjunto. Está llena de elementos interesantes (a los dos que ya comenté podría agregar la exposición del sistema de castas de Australia en la época colonial británica y la violencia de todo tipo ejercida por unos y otros) pero de alguna manera la película termina naufragando en un final precipitado y unos cuantos puntos bajos en la parte media. En mi opinión, otro problema es que no logra encontrar el tono adecuado: no es una comedia, no es un drama, no es una película de suspenso y todas esas cabezas reducidas que aparecen cada tanto no alcanzan para que sea de terror. Lo que queda es un poco de cada cosa, sin unidad.-

El reparto en Under Capricorn está, por suerte, muy a la altura de las exigencias de cada personaje. Ingrid Bergman continúa en sintonía con su rol en Notorious (Encadenados, Tuyo es mi corazón): tiene la belleza y la dignidad de la gran dama que fue, la vulnerabilidad de la mujer herida que es ahora y algo no del todo correcto en su mirada que nos hace sospechar el tipo de vida que tuvo durante los siete años de prisión de Sam. Joseph Cotten está maravilloso, brindando una interpretación contenida la mayor parte del tiempo excepto cuando estalla en una ira temible o cuando desborda de ternura al hablar de Henrietta o al intentar recuperarla. Viéndolo es fácil reconstruir, en poco menos de dos horas, la vida de este hombre impetuoso y enamorado que debió siempre, ya fuera como sirviente o como convicto, esconder sus emociones y sufrir humillaciones. Margaret Leighton no llega a igualar a Judith Anderson (la “Sra. Danvers” de Rebecca) pero tiene un momento genial en la escena en la que siembra los celos de Sam después de que Charles y Henrietta partieron hacia el baile en casa del Gobernador: mientras los imagina como amantes no puede evitar tocarse a sí misma. Al igual que su predecesora Danvers, Milly es un manojo de frustraciones y anhelos incumplidos. Junto a estos tres actores que son pura intensidad, Michael Wilding representa el understatement que tanto gustaba a Mr. Hitchcock. La situación de Charles no es muy favorable pero a él parece no preocuparle, seguramente está acostumbrado a que para un hombre de su posición los problemas nunca son demasiado graves y siempre terminan por resolverse. Sin ser exactamente un galán ejerce un buen contrapeso frente a Cotten, encarnando una alternativa válida para Henrietta y es muy efectivo en los toques de humor de la película (sobre todo en la escena de la cena en casa de los Flusky, cuando todos los caballeros llegan con excusas de sus esposas por no haber asistido). El resto del reparto, que incluye a Cecil Parker (el abogado infiel de The lady vanishes – Alarma en el expreso, La dama desaparece), también está muy bien y logra, en mi opinión, dar la impresión de que Australia no era por aquellos tiempos un lugar en el cual la gente estuviera por gusto: todos parecen esconder un pasado cuestionable y estar listos para traicionar al vecino (sobre todo el gerente del banco, ¡qué aspecto, por favor!).-

Existen varias fotografías de Mr. Hitchcock vestido al modo de esa época y encontré referencias que indican que su cameo podría verse durante la recepción al Gobernador en el puerto, pero debo decir que nunca pude identificarlo. Dado que su figura era bastante conocida para 1949, por lo cual sus cameos eran ostensibles, sospecho que tal vez el mismo fue eliminado a último momento tal como sucedió con Rebecca (también en este caso podemos encontrar fotografías del momento en el que debía producirse, pero su aparición quedó en el piso de la sala de edición, como suele decirse). Si alguien lo encuentra, por favor hágamelo saber.-

Encontrar esta película en DVD en Argentina fue toda una odisea. La única versión que pude conseguir, de esto ya hace casi dos años, es de una editora independiente y se llevaría el premio al peor DVD de la historia. El sonido está en algunos momentos fuera de sincronización con la imagen y los subtítulos (versión libre del inglés original) están en “portuñol” (mitad español, mitad portugués). Los únicos motivos por los cuales una persona compraría esta versión serían para completar una colección, como en mi caso, o si realmente quiere ver esta película. Pero si no es muy urgente, les sugiero que guarden su dinero y esperen a conseguir otra de una editora confiable.-

4 comentarios:

  1. Jajaja, a mí me pasa igual que a ti, el dvd que tengo con Atormentada es malísimo solo mis ganas por ver esta película y su precio asequible hicieron que me hiciera con él. Y la verdad, por todos los motivos que describes, a pesar de su irregularidad, disfruté mucho pero mucho de esta película. Además, claro, está Joseph Cotten, que es otra de mis debilidades. Como escribí una vez Atormentada me parece un efectivo melodrama gótico con dosis de misterio y almas en tormento con imágenes bellas e inteligentes y unas interpretaciones que merecen la pena. Además tiene varios ecos que me entusiasman como eso aires de Cumbres borrascosas que se escapan en esa historia de amor fou entre el personaje de Ingrid y el de Joseph...

    Besos
    Hildy

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja, mi DVD ni siquiera era muy barato, pero me abalancé sobre él porque era la única peli que me faltaba del período hollywoodense. Estoy empezando a tomarle más cariño a Atormentada, realmente está llena de cosas buenas. Me gustó mucho el uso del color y algunas tomas muy hermosas como aquella en la cual Charles improvisa un espejo con ayuda de su chaqueta. Es maravilloso poder redescubrir películas vistas hace mucho a partir de analizarlas y comentarlas, ¿no?
      Un beso grande, Bet.-

      Eliminar
  2. Excelente, Bet, su crónica. No es muy fácil decir muchas cosas interesantes y originales acerca de "Bajo Capricornio" (prefiero traducirla literalmente) y usted lo ha logrado. Chapeaux! Yo la tenía pendiente en mi vieja entrada sobre Hitchcock/Truffaut por las mismas dificultades que usted señaló y sólo las pude solventar recientemente gracias a una versión muy regularmente subtitulada que descargué de YouTube. Me he metido en otros asuntos más urgentes de mi país y había dejado a Hitchcock, pero un sentido de deber me hizo publicar hoy justamente una muy, pero muy modesta entrada sobre Under Capricorn. No quería leer lo suyo sino hasta después de publicarlo y ahora me doy ese gusto. ¡Felicitaciones!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado Franklin, me ha leído la mente. Hace varios días que quiero dejarle un mensaje de solidaridad por lo que está pasando en su país y se me pasó el tiempo sin que lograra hacerlo. Que valga por tal, entonces, esta contestación.-
      Muchísimas gracias por su elogioso mensaje. Ya pasó más de un año desde que escribí este texto, pero creo recordar que fue uno de los que me demandaron más esfuerzo, y esfuerzo doble debo decir: el de escribir pero también el de ver la película hasta el final. Y sin embargo, creo que si uno sigue insistiendo puede llegar a encontrar esta película más que aceptable...
      Me voy a leer su entrada, reciba un abrazo de mi parte, Bet.-

      Eliminar